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さて、どちらへ行かう風がふく

bien... ¿a dónde ir...?
...el viento
sopla...


16 octubre 2013

Caligrafías Haiku por Japón, Hasekura




Mañana de Año Nuevo,
brilla un guijarro
en lo alto del torii


元旦や鳥居の上に光る石

 gantan ya torii no ue ni hikaru ishi









primeras nieves…
el calor de la luz
a través del shôji


初雪や障子越す日の暑かりき

hatsuyuki ya shôji kosu hi no shokariki 




Las dos estupendas caligrafías obsequio al haiku ganador y mención especial respectivamente del concurso Haiku por Japón: Hasekura.

Las fotos no me han salido muy allá pero bueno, vale. Si es que hasta el papel del envoltorio es hermoso... Ay... Japón Japón...





Torii es un arco tradicional japonés que suele encontrarse a la entrada de los santuarios Shinto,
 marcando la frontera entre el espacio profano y el sagrado.
 Consisten de dos columnas sobre las que se sustentan dos travesaños paralelos,
 frecuentemente coloreados de tonalidades rojas o bermellonas.


Shôji es un tipo de puerta tradicional en la arquitectura japonesa.
 Funciona como divisor de habitaciones y consiste en papel washi traslúcido
 con un marco de madera.




09 octubre 2013

Entrega premio Haiku por Japón Hasekura. Instituto Cervantes


Recibiendo el gran premio del concurso Haiku por Japón, Hasekura de manos del director del Instituto Cervantes de Tokyo, Antonio Gil. Con el presidente de la Japan Fundation, Ueno san,  de testigo. Qué día, qué día...

Y lo que vendría...




La foto de familia: Con la directora de cultura del Instituto Cervantes de Madrid, Montserrat Iglesias, organizadores Elías Rovira y Fernando Platero y los finalistas Raúl Fortés e Isabel Pose.
Un abrazo enorme y mi gratitud para todos ellos.



 


04 octubre 2013

俳句 playa y cielo





ola tras ola
va y viene sobre la playa
el cielo de otoño
 
 
 
 
Playa de Trengandín  29-9-2013
 
 
 

03 octubre 2013

27 septiembre 2013

24 septiembre 2013

俳句 salir a la nieve





sin clases
salimos a la nieve
mi hermano y yo



Naturaleza humana, sutil y misteriosa... Todas aquellas cosas, tan blancas, que mis ojos nuevos contemplaban. Todas aquellas cosas que todavía sin nombre ya me conmovían. Todas aquellas cosas, momentos, de un mundo por estrenar y a las que ahora daría el nombre de haiku. Quizá...

¿En qué rincón de mi alma quedaron como nieve sin fundir, inmaculadas, aguardando su palabra? ¿Por qué de pronto escucho el eco de su voz, serena, como una nana en mitad de la noche?

Estas pequeñas palabras, luz misteriosa y sutil, con las que salgo a la nieve nueva, a estrenar el mundo una vez más.








18 septiembre 2013

El arte en la época de Altamira. Exposición.







Hace unos días visité esta maravilla. Arte paleolítico. Dicen algunos que el paleolítico es la infancia de la humanidad. El 99% de nuestro recorrido sobre el mundo lo abarca el paleolítico. Somos pues pobres preadolescentes inseguros sobre esta tierra. Eso explicaría algunos de nuestros temores, de nuestras estupideces...

Contemplando estas maravillosas obras del espíritu humano siento cierta envidia, nostalgia tal vez, de aquellos puros hombres puros contemplando un mundo por estrenar. Sumidos en una naturaleza formidable, prodigiosa literalmente.

Un niño que contempla maravillado lo que ellos contemplaron en esos caballos salvajes, ciervos, bisontes, renos... surgiendo mágicamente de la roca, de las astas o los huesos... donde siempre estuvieron. Aguardando la mirada precisa, pura.

Qué belleza simple y natural, sin conciencia siquiera de serlo. Eterna como las montañas o las nubes, como un niño de un millón de años.