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さて、どちらへ行かう風がふく

bien... ¿a dónde ir...?
...el viento
sopla...


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06 enero 2025

Reseña en la revista Nayagua de la Fundación Centro de Poesía José Hierro









Muy agradecidos a Félix Arce (momiji) y a la revista Nayagua (num. 38, diciembre) de la Fundación Centro de Poesía José Hierro por esta reseña de "Un trino desconocido. Antología
de haiku 20º aniversario de Paseos.net".

Las palabras de Félix son un hermoso texto poético, un canto a la contemplación de la vida, un homenaje a la canción de todo ser viviente:

«Un trino desconocido... es la canción antigua que alguien tararea sobre las algas frescas, es el sonido alargado de la cigarra, una y todas, y es el silencio que llega después».
(...)

«Hay una necesidad simple, natural, en registrar esa Nada que nos acontece y nos conmueve. Hay una luz, un solo segundo quizá, en la que la compasión por todas las cosas nos enmudece y blanquea nuestro corazón.

Hay una luz, quizá solo un segundo, en el arqueo de una oruga cambiando de hoja. En el olor de la menta».

-Gregorio Dávila de Tena-


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Grego es una persona maravillosa, de esas en las que piensas cuando piensas en la humanidad. Hace fácil lo bueno. Como la lluvia. Tengo mucha suerte de contarme entre sus amigos.  


Para leer reseña completa en la revista Nayagua  AQUÍ
















07 marzo 2024

fin del trayecto (Un trino desconocido. Antología de haiku 20º aniversario de paseos .net)

 




fin del trayecto -
sólo el silencio y la nieve
entre vagones


grego

 


Tarde o temprano todas las vías se cruzan, aquí o allá, misteriosamente, sobre el inevitable reflejo de un cielo que amanece. Es en mis ojos, en las palabras de un amigo, donde la luz que no se ve se encuentra de pronto consigo misma, frente al silencio y el agua.

Al final de todos los trayectos. Entre las palabras. Aquí esta esa luz compartida que llega desde tan lejos... brotando directamente desde el centro mismo de mi corazón. Recién estrenada.

Como la mañana. Como la súbita alegría de un niño estrenando la nieve en un día sin escuela.
 

Gracias Grego





Haiku extraído de la magnífica antología 20º aniversario de paseos.net "Un trino desconocido"













13 febrero 2024

俳句 hacia el templo nevado

 



朝七時心洗いに雪の寺

asa 7-ji kokoro arai ni yuki no tera


siete de la mañana,
hacia el templo nevado
con un corazón que purificar




En silencio. Haiku y zen: la mirada atenta. (Edición bilingüe español-japonés) Mandala Ediciones 2024







09 febrero 2024

En silencio. Haiku y Zen: la mirada atenta



Nubes y escampadas, alborada y crepúsculo, se renuevan sin cesar.
Ya he hecho entrega de mi cuerpo al vacío.
En su vagar sin intención
las nubes blancas se asemejan al hombre que las contempla.

Tsu Dongpo 苏轼




El haiku es la forma de poesía más próxima al silencio. Unas pocas palabras menos, y el haiku se hace silencio. Unas pocas palabras más, y el haiku deja de serlo.

Los tres autores de este libro tenemos tres cosas en común: practicamos zen, hacemos paseos contemplativos y escribimos haiku. De ahí el título de este libro.


それは沈黙に最も近い詩形で、少し言葉を省いただけで俳句は沈黙になったり、逆に言葉を足せばそれは俳句でなくなったりするのだ。

3人の著者の共通点は座禅をすること、思索しながら散歩をすること、俳句を詠むということでこの本のタイトルは次の様にした。











En silencio. Haiku y zen: la mirada atenta. (Edición bilingüe español-japonés) Mandala Ediciones 2024



11 diciembre 2020

"Dos metros de distancia” Diario de experiencias del confinamiento por la pandemia de la Covid-19

 



Este libro es uno de esos milagros que a veces surgen de forma espontánea, como las estrellas. Se desarrolló en el confinamiento; bueno, era un germen de sesiones Skype, wasaps de apoyo y momentos entrañables, tan necesarios durante esos días. Amigos de verdad separados tras una pantalla, a dos metros de distancia o incluso más pero cercanos... muy cercanos. Empezamos a escribir haikus, haibun, poemas y relatos y a compartirlos en esas sesiones en las que nos veíamos las caras a través de las pantallas. Y surgió este libro, ahora una realidad. 

Hace tres días han llegado estas cajas a mi casa, apenas me ha dado tiempo a hacerles una foto para compartirlas por aquí porque ya están casi vacías; los amigos (a dos metros de distancia o incluso más... pero qué cerca, qué cerca) nos han comprado los libros que se donan íntegramente al Banco de Alimentos. Este pequeño grupo que se inició en los cursos de haiku y naturaleza de la UP, con José Fajardo ha seguido unido y esta es nuestra pequeña contribución en estos duros tiempos. 

En este libro escriben: María Vicent, Carmen Sánchez, Isabel Rubio, Jesús Roldán (que también ha hecho las ilustraciones), Eduardo Moreno Alarcón (prologuista y autor), Juan Lorenzo Collado Gómez, Josefina López, Emma González, José Manuel Cuenca, Nuria Alonso (autora también del glosario de la pandemia) y Antonia Alcalá. Además le hemos pedido una colaboración a Frutos Soriano (que nos ha corregido los haikus con sus siempre sabios consejos), Javier Sancho, Enrique Linares, Ángel Aguilar y Momiji. El epílogo es de José Fajardo, nuestro profesor de botánica, a quien le tenemos tanto cariño y respeto.


El precio es de 10 euros, que será donado al Banco de Alimentos.


-Toñi Sánchez verdejo-



-“Dos metros de distancia” Diario de experiencias del confinamiento por la pandemia de la Covid-19. Editorial Tragayines. 2020



16 julio 2020

Presentación libro "Senderos"

En la presentación, a cargo de la AGHA, del libro "Senderos" en el Museo de la Cuchillería de Albacete, Frutos Soriano montó una nueva teatralización sobre Bashô, como ya hiciera hace dos años en la entrega de premios del primer certamen del concurso.





Por todos los kami! Jamás jamás imaginé que iba a convertirme en personaje de una obra teatral. Y como partener de Bashô nada menos!

Magia del haiku. Magia de la buena gente de la AGHA 

Mágicos Frutos Soriano Fernández y José Zafrilla. Y Eduardo Moreno Alarcóno Moreno, cómo no, alter ego de uno que pasó por allí y os quiere.




29 junio 2020

Senderos (libro)



"El libro ha sido publicado por la editorial Doente y en su portada, que podéis apreciar en las fotos, hay elementos de la estética japonesa combinados con un edificio muy albaceteño. El título lo recibe del haibun ganador en la primera edición del concurso, escrito por Félix Arce, Momiji, a quien tanto agradecemos su visita a Albacete para recoger el premio. Hemos considerado que este título es idóneo para un libro que recoge tantas historias cotidianas de cuchillos, tijeras y navajas, de recuerdos emocionantes, de momentos de la vida en una ciudad como Albacete, que siempre ha sido un lugar de paso donde tantos senderos se entrecruzan."

Qué ilusión recibir este regalazo en mi buzón. Gracias, muchísimas gracias por vuestro trabajo y entusiasmo. Por ser como sois.

17 septiembre 2019

Pisar la hierba





pisar la hierba
salirse un rato del sendero
que bordea el río





Gracias buena gente del haiku de Albacete. Sois grandes. Por vuestra generosidad y vuestro buen hacer. Gracias de corazón. El camino sigue.








09 agosto 2019

Dientes de león en la hierba

Qué decir de Toñi. Una verdadera delicia caminar despacio, ligeros como los gatos, de haiku en haiku, por los haibun, de este maravilloso libro. Un placer haber tenido la ocasión de participar  escribiendo un prólogo para esta preciosidad. Gracias.












09 julio 2019

Diez años de haiku y El caserón de la curva


Qué gusto recibir cosinas así en el buzón.









Gracias a Ediciones Universidad Castilla-La Mancha por este librito, en el que se encuentran los haikus premiados en las últimas diez ediciones del concurso de la Biblioteca Universitaria UCLM Albacete. Gusto y sencillez armonizados en la forma y el contenido.



Y el Caserón de la curva, delicioso librito de haibun del autor Yordan Rey. Excelente escritor y persona.



03 junio 2019

Nubes rojizas



Llegó al correo el libro Nubes Rojizas, de Herberto de Sysmo, seudónimo de José Antonio Olmedo López-Amor. Una joyita. Preciosa edición. Siento un placer íntimo al haber podido participar de ello escribiendo el prólogo.   Fue fácil. Las cosas buenas siempre lo propician.


















11 marzo 2019

Haiku y Danza Tao. Una noche con El humo de las ofrendas.



Es realmente hermoso construir días así, a golpe (cariñoso) de generosidad de buen hacer. 

Qué curioso el camino este del haiku, sinuoso como el humo de una ofrenda que se adentra en el aire. Los amigos que se juntan a su vera, al calor de su luz.

 Qué sobrecogimiento ver tus haikus tomar cuerpo en el cuerpo de otra persona. Ver dedos ajenos recorrer los nombres propios, en el aire. Recoger ese algo, presencia de la ausencia, que acaricia y consuela el rostro... que se tiende sobre la tierra, y yace.

 Respiro. Reojo un pedazo de todo el aire del mundo, y lo dejo ir. 

Los amigos... si de algo sirve el largo camino es para recordar, revivir, los buenos momentos que pasamos con los amigos.

 Me gustan los caminos largos y los buenos amigos. Me gusta mirar en silencio como a su vera los corzos salen ya a comer en las lindes de los campos, mientras cae la tarde, mientras el sol de invierno llamea hacia poniente deshaciéndose en mil tonos de rojo. 

Como una ofrenda. Como un "gracias" que abraza el aire.







Y algunas fotos de la noche aquí









24 enero 2019

En la estela del haiku

Imagen


Gracias a Ricardo Fernández Moyano. Sin su ilusión y tesón este libro jamás hubiese visto la luz. De los veintidós autores que participamos en el proyecto Ricardo ha sido el alma y las manos que lo han llevado a buen término. Gracias de nuevo por hacer posible este hermoso libro.






16 enero 2019

Cuadernos de haiku. Antología 2018



No hay ninguna descripción de la foto disponible.


Regalitos que te trae el cartero....
Bonito bonito. Graciaaaaas.

Clarea más el día
sobre la nieve
que cayó anoche.

Sandra Pérez



Entre cardos,
un rebaño blanco
rumbo al horizonte.

Alicia Céspedes




13 junio 2018

Recogido en el agua. Haiku y haibun.


  El haiku es una relación entre cosas, entre criaturas, entre sucesos. Estoy convencido que los haikus que presenta Momiji en esta ocasión han surgido de ese mismo esfuerzo por saber qué se relaciona con qué en el momento en que sentimos nuestro aware. Y de esa misma paz que allí sentimos, de ese mismo estado de atención suprema a lo que ocurre y lo que no ocurre. Y le doy gracias por todo ello.

Vicente Haya



De haiku en haiku, de haibun a haibun, un tranquilo itinerario por el río, la lluvia o la montaña. Del mar a la nieve. En el Camino, en el bosque, en Japón...






Entre otros sitios se puede adquirir aquí:

La Isla de Siltolá
https://laisladesiltola.es/catalogo/haiku/recogido-en-el-agua/

Casa del Libro
Fnac




Algunas librerías también en esta web:

https://www.todostuslibros.com/libros/recogido-en-el-agua








Mi agradecimiento más sincero a La Isla de Siltolá y a Javier Sánchez Menéndez, su director.




ALGUNAS COSAS QUE SE HAN DICHO, CON MUCHA GENEROSIDAD, SOBRE EL LIBRO





"Un poco de orden. Reseñas de poesía española (2014-2024)" Arturo tendero (Maresía, 2025)

https://surimidala.blogspot.com/2025/06/un-poco-de-orden-resenas-de-poesia.html



«¿Cuánto tiempo se necesita para contemplar la lluvia? O para escuchar el sonido del viento entre el bambú. ¿Cuánto tiempo aguardará la araña sobre su seda, suspendida del cielo? ¿O cuánto tiempo necesita una gota de agua para desprenderse de la gota que la sostiene tras la lluvia? ¿Cuánto tiempo para contemplar la nada? ¿Cuánto tiempo para nombrarla?».


Félix Arce Araiz (Momiji) se ha acercado al Japón de los maestros del haiku en busca de la pureza. El resultado es este libro titulado Recogido en el agua, donde agrupa sus hallazgos en torno a títulos como el río, la montaña o el viento. Ha mezclado la prosa con el haiku. Pero se trata de una prosa con sabor a haiku, como la que ensayó el maestro Bashó en Sendas de Oku. Los japoneses llaman haibun a este género. De todos modos, a este lector le parece que, si no hay humanidad involucrada, si no se atisba la persona que hay detrás de los ojos que simplemente observan, lo que nos están contando carece de mordiente. Por fortuna, Félix Arce no siempre logra ausentarse. Confiesa miedo cuando parece a punto de diluirse: «Pienso en los chopos que agita el viento ahí fuera. Se mece mi mente perezosa con ese pensamiento. Y dentro de mí sin embargo nada se mueve ahora. Nada. Me asusta este silencio que no es mío. Esta quietud, la quietud incomprensible y terrible de una golondrina muerta». Confiesa asombro: «Ante mis ojos el mundo se muestra como una revelación, como lo que es. Porque es así. Siempre lo veo por primera vez. Pienso, pienso y siento que ya lo estoy perdiendo…» También a veces muestra frustración: «Un día, tras una noche de lluvia, la araña que vivía en mi ventana desapareció. Pasé tanto tiempo mirándola, allí, sin hacer nada, ella y yo, que creí que siempre estaría allí. Siempre… Cómo me traiciona ese “siempre”. Qué fácilmente adjudico un “siempre” a las cosas que mi corazón sabe que no duran». Una vez más, se acumula tanta observación que es necesario hurgar en la hojarasca para hallar las perlas: «A veces el mundo parece girar más deprisa y son meses los años y los recuerdos lluvia entre la hierba».

Arturo Tendero







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   Acabo de leer el libro "Recogido en el agua" de Félix Arce y no me resisto a recomendarlo:

   Dicen que cuando se disuelve el yo no hay poesía. No habría nada que decir. Sin embargo un pájaro canta.

   Ser el canto es una vieja aspiración de los poetas. En la poesía occidental solo eso: una vieja e inalcanzable aspiración.

   Pero llega este librito diciendo en una primera persona que es un no-yo  - frente al río/ en la mirada de mi hermano/ la de mi padre-. Sin que el poeta haya desaparecido porque está "casi tumbado sobre la hierba escuchando los pasos silenciosos de cientos de hormigas, el bisbiseo de hoja contra hoja, la hierba y su silencio...”, y ha enmudecido "sin saber qué   pensar ante el abismo que nos contempla...".
   Plenamente atento a lo que acontece, sin ser más ni menos que lo que sucede  -"miro ese diminuto sendero plateado de una criatura que pasó junto a mí sin darme cuenta..., oscuro limaco como la noche pura que no miró la luna que ni siquiera se dio cuenta de que yo estaba allí"-. O lo que deja de suceder - al cruzar la vertiente/se extingue/ el sonido de los cencerros -.

   Estando atento para ser nada y así ser todo. El propio haijin como circunstancia.

Sintiendo la extrañeza de no saber quién eres si te reconoces en todas las cosas.

   Ser el canto es posible sin necesidad de desaparecer si se canta desde el centro. Desde Eso. Una maravilla.


de vuelta a casa
pisando los charcos
sin saber por qué



Fernando Mora Bongera




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Recogido en el agua

Tenía que ser el agua...Recogido en el agua es seguramente el libro más extraordinario que he leído nunca. "Momiji" escribe desde un instante, tan presente, que se nos muestra en toda su eternidad. Si alguna vez la palabra se trasciende a sí misma es porque, al leerla, se convierte en luz, como ocurre en contados poetas.

Félix Arce nos traslada, con su prosa y su poesía hecha haiku, a través del espejo. Logra, como muy muy pocos, escribir sobre la piel del agua. Recogido en el agua es lo que queda de la suma de instantes destilados por el río de la vida. Sobre sus palabras pisadas caminamos. Somos sus reflejos.

Como siempre, lo más pequeño, sublime y hermoso pasa de puntillas, discretamente, casi desapercibido.

"El buda se ha ido".
Hay maestros invisibles.




Juanjo Martínez



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¡Qué maravilla de libro! Sencillez, humildad, profundidad, verdad y dudas de una poesía escrita al paso con los ojos bien abiertos a las manifestaciones del mundo, especialmente a las más pequeñas y poco extraordinarias solo si no se tiene esa mirada atenta y limpia de Felix Arce Araiz Mømiji . De esas pequeñas cosas (pájaros, insectos, luces, piedras, vientos...) el autor llega a las grandes sin otras mediaciones que perturben la mirada más allá de su humildad, su compasión y su asombro casi infantil. Y esas cosas "grandes" quedan simplemente esbozadas como sensaciones, como "no saberes" como posibilidades de varia respuesta. La naturaleza en los ojos y las palabras de FA son una madre envolvente que nos acoge al tiempo que nos invita a salir a recorrer nuestros caminos. Pocos como FA han llevado a la lengua española el sabor y el sentido profundo de los haikus y haibun japoneses. Ante esta lectura y todo el poso que me deja solo puedo decir sencillamente "gracias".


León Molina







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Conocí a Félix Arce en un sesshin (retiro intensivo de meditación zen) hace ya unos cuantos años. Sucedió por casualidad, en el último día, en la comida de despedida. Durante el sesshin no se hablaba, pero en esta comida ya sí. Estábamos sentados en una larga mesa unas 25 personas. Alguien nos relacionó a los dos con el haiku y nos presentó. Disfrutamos entonces de una breve pero intensa charla. Conectamos enseguida. Los dos practicábamos zen, escribíamos haiku y nos atraía la cultura japonesa. Qué encuentro más afortunado. Desde entonces somos amigos y, aunque vivimos en lugares distantes, seguimos en contacto. De esta relación surgió el libro de haikus PUENTE DE PIEDRA, al que dediqué una entrada en el blog.

Quería recomendaros para este verano RECOGIDO EN EL AGUA, este nuevo libro de Félix Arce de haiku y haibun. Félix tiene el don de  escribir con sencillez, sensibilidad y sinceridad de esas vivencias para las que, como él dice, “las palabras siempre faltan o siempre sobran”. Muchas gracias, Félix, por compartir este don.



Final de la peregrinación de Kumano Kodo


Para quienes practiquen meditación, encontrarán en el libro un par de preciosas crónicas en forma de haibun de dos sesshin, uno en Brihuega (España) y otro en el templo Kotaiji de Nagasaki (Japón).


José Luis Andrés Cebrián






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Viajes, recuerdos que se rememoran en este momento, estancias en un monasterio japonés, la práctica del zen, el Camino de Santiago… El autor, discípulo de Ana María, va hilando vivencias en las que se entrelazan las cosas más concretas, plasmadas con una viveza inusitada, con el misterio que lo envuelve todo. Nos devuelve a un presente cambiante, lleno de vida. Sin proponérselo nos  interpela a “aterrizar” en él y compartir su asombro. De una belleza desgarradora a veces y una profundidad poco común. En la mejor tradición del haibun japonés, combinando prosa y haiku, Recogido en el agua no e s un libro habitual. Es algo distinto, como distinta es la mirada de quien escribe esas líneas. Nos desvela un brillo siempre presente, muchas veces olvidado. La vida misma. Una maravilla que no podemos abracar…

“Junto al río, todas las criaturas que ahora mismo no tenemos palabras sentimos sin comprender el lento transcurrir del sol en la piel, en el cielo”.

Palabras que evocan lo que no se puedes contar, lo que se puede registrar con palabras. Aun así el intento mereció la pena. Nadie que penetre en este bosque de palabras saldrá sin encontrar un tesoro.



Jesús Palomar 
Revista Pasos. Fundación Zendo Betania






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El amigo “momiji” (Félix Arce) es un haijin (escritor de haiku) del camino, peregrino del mar y de la montaña, cercano a la lluvia y al bosque. Su delgada figura es cuerpo de viento, “corazón de niño” y pájaro sobre el valle.
Nos conocimos hace tiempo, hemos hablado poco en persona, pero nos une la sintonía de esta vía del corazón.

En este libro se recoge una buena muestra de la obra de “momiji”, mediante una serie de haibun (prosa al estilo haiku) y una colección de haiku agrupados en varios temas relacionados con la naturaleza, como es propio de la estrofa japonesa.

Recorre el libro un aire de silencio, quietud, atención e inocencia que deja la mente en calma y el corazón en pleamar.  

Dejo por aquí algunos fragmentos de los haibun:

“Mi mente desbocada parece cabalgar en el viento de la tarde. Aquí estoy, con dos peces y cinco panes para dar de comer a la inmensidad de mi alma. Qué fútil tarea para mí solo.” (Susurros)

“Hay una belleza en todas las cosas, una belleza que ni siquiera es bella. Una belleza sin palabras, sin pensamiento, ajena a cualquier “belleza”, que lo impregna todo y hace que las cosas sean lo que son, que yo sea lo que soy. Aquí, ahora.”
(Susurros)

“Pienso en apuntar todo esto, en sacar fotos, ¿en atrapar? Qué podría yo atrapar, brizna de viento, con una pobres palabras…
(Luna en la montaña)

“Qué manera de ser yo mismo sin mí. Sumergido en este silencio de siglos he caminado a lo largo de mi vida una y otra vez. Y el viento, afuera, sin saber a dónde va, de dónde viene.
Y cuando todo, todo calla, oigo el sonido de mi propio corazón. Mi corazón de niño rozando con algo… algo que no sé lo que es, que es nada, sólo brillo.
Shonen no kokoro… corazón de niño… como a veces me llaman por aquí. Es gracioso. Basta olvidar para encontrar. Sin nombres. Sin darme cuenta he olvidado recordar los nombres de las cosas. Contemplar las cosas por primera vez siempre es asombroso. Estrenar los ojos en cada mirada, renovar la piel con todo lo que tocas. Este mundo nuevo hace nuevo mi corazón. Olvidarse, olvidarse… Soltar las manos, sin miedo, y dejarse llevar.”
(Kofuku-ji)


Y algunos haikus:

flores de noviembre…
recorriendo con los dedos
el nombre de mi madre


en lo alto de la duna,
sintiendo un cuerpo
zarandeado por el viento


sólo nieva,
contemplando la tierra
que se hace agua


surge en la niebla
y en ella se deshace,
el peregrino



Gregorio Dávila










EFECTOS DE LECTURAS
por Alicia Céspedes

COMENTARIOS DEL LIBRO DE FÉLIX ARCE ARAIZ, “momiji”:



RECOGIDO EN EL AGUA. Haiku y haibun


Ediciones de LA ISLA DE SILTOLÁ

HAIKU

Sevilla (España) 2018




1. POR QUÉ ELEGÍ ESTE PEQUEÑO GRAN LIBRO DE UN HAIJIN MUY ESPECIAL:

FÉLIX (DE AHORA EN MÁS “MOMIJI”) ES MIEMBRO DEL CONSEJO DE REDACCIÓN DE HOJAS EN LA ACERA Y UNO DE LOS TRES FUNDADORES DE LA ESCUELA DE HAIKU MAKOTO. EL TRÍO DE HAIJINES DESEMBARCÓ EN NAGASAKI DONDE CONVIVIERON CON EL PROFESOR VICENTE HAYA.


EN LA CONTRATAPA HAYA NOS DICE: “EL HAIKU ES UNA RELACIÓN ENTRE COSAS, ENTRE CRIATURAS, ENTRE SUCESOS. ESTOY CONVENCIDO QUE LOS HAIKUS QUE PRESENTA MOMIJI EN ESTA OCASIÓN HAN SURGIDO DE ESE MISMO ESFUERZO POR SABER QUÉ SE RELACIONA CON QUÉ EN EL MOMENTO EN QUE SENTIMOS NUESTRO AWARE. Y DE ESA MISMA PAZ QUE ALLÍ SENTIMOS, DE ESE MISMO ESTADO DE ATENCIÓN SUPREMA A LO QUE OCURRE Y LO QUE NO OCURRE. Y LE DOY LAS GRACIAS POR TODO ELLO”.

Estas palabras del Profesor Haya encierran el corazón de este pequeño libro en cuanto a su formato (difícil de llevarlo en el bolsillo) pero su contenido parece ser interminable: una serie de haikus seguida de varios haibun despliegan una red de relaciones como una enorme telaraña que enlaza árboles, crea puentes, resiste a la lluvia y por último vuela como un pájaro hacia las nubes de un cielo transparente. Es tan extenso que decidí trazar un mapa de ruta y dejar solapas que iré compartiendo a lo largo de este corto verano y quizás me sorprenda el otoño con algún comentario trasnochado.



2. Así como Elías y Roxana me facilitaron significados de varias palabras que me ayudaron a captar la cosmovisión manchega y mexicana, Momiji iluminó con sus simpáticas aclaraciones varios lugares, me enseñó sobre pájaros, flores e insectos. Leyendas y cuanto podía aportar para facilitarme la tarea.

EFECTOS DE LECTURAS es ante todo producto de un diálogo con haijines de distintos lugares que generosamente me invitan a conocer a través de sus miradas el camino que recorren paso a paso, día a día sin pretensiones, disfrutando como los niños que todos fuimos y pocos recordamos.

Primer efecto de lectura: la sensación de libertad que me produce seguirlo por los caminos que abren haiku y haibun. Es una invitación a desacelerar, a tomar conciencia de la alternancia quietud/movimiento y de la armonía entre el ritmo y los silencios de los haikus. Dejar el ruido cotidiano y sumergirse en un charco siguiendo a una rana o parar de golpe a prestarle atención a un “sonido trino-discurso del río”.



3. Me gusta partir del índice: nos conecta con el armado del libro. Y de ese Índice rescato un tema central en el libro. Mi guía no será el autor, sino Lafcadio Hearn, un irlandés enamorado de Japón que los propios japoneses dicen que es el gaijin (extranjero) que mejor supo comprender la cultura nipona y sus secretos más profundos. Quizás porque él mismo propone que “leamos sus artículos como quien se asoma a un libro de poesía, no de ciencia”. Es la propuesta de Momiji, leer dejando la racionalidad y permanecer con los sentidos abiertos a nuevas sensaciones, nada de metáforas ni de retórica, tratar de escribir eso que nos ha conmovido con palabras simples, naturales. Estamos tan acostumbrados a explicar todo, a generar opiniones sobre todo lo que acontece en el mundo, a las respuestas ready made y a lenguaje gastado por un uso excesivo que cuando nos topamos con el silencio nos sentimos indefensos como animales acorralados por un misterio del que hay que defenderse. Entonces confundimos senryus con zapai, mezclamos tipos de poemas o hacemos tercetos muy románticos.

 Cualquier poema que tenga brevedad es un haiku. ¿Cualquier poema? Ya dejamos los primeros pasos del japonismo y del exotismo, ya sabemos un poco más de este sabe amor difícil, que no se conforma con un aware que no sea auténtico y que no le gustan las rimas ni las palabras rebuscadas. Un amor que nos obliga a dejar nuestro ego lo más delgado posible y conectarnos con las señales que la Naturaleza nos manda para comprometernos a escribir para las generaciones que nos seguirán. Por algo dicen que el haiku es un poema muy fácil de escribir pero tan difícil de escribir bien. Nadie es dueño de nada, nadie es mejor ni peor que todos los seres: las piedras, los vientos, los ríos y los océanos de la tierra. Efímeros como flores y gotas de rocío, no más que una lombriz que zigzaguea en el fondo de un charco ni menos que el cóndor que se pierde en las montañas.



4. EL ÍNDICE NOS DA UNA PISTA FUNDAMENTAL: MOMIJI NOS VA A MOSTRAR UNA PARTE DE LOS ASOMBROS DE VARIOS VIAJES EN DIFERENTES ÉPOCAS DE SU VIDA. FÉLIX ARCE ARAIZ, HAIJIN, SIGUE CAMINANDO Y LO SEGUIRÁ HACIENDO IMPULSADO POR EL MOTOR DE UN CORAZÓN ENAMORADO DEL HAIKU.



Hearn nos dice: “Solo el viajero sabe cómo las voces de la naturaleza- las voces del bosque, del río, de la llanura- varían según la zona”. Como los libros de Lafcadio, Recogido en el agua está “lleno de voces, este libro propone un viaje”.

RECORRIDO A PARTIR DEL ÍNDICE:

· EL RÍO

· EL VIENTO

· EL MAR

· LA MONTAÑA

· EL BOSQUE

· LA NIEVE

· JAPÓN

· LA LLUVIA

· EL ZENDO

· EL CAMINO

Confieso que ha sido un desafío comentar y engarzar esas perlas que se despliegan en diferentes espacios y tiempos y me vi obligada a elegir solo algunas para dejar al lector el placer de bucear en el misterio que apenas vislumbramos en un juego de luces y de sombras. Momiji es un experto buceador y nos las trae a la superficie de un mar, una montaña, un río, todos resumidos en la palabra “camino”.

Para tener una idea aproximada de lugares que desconozco me convertí en “una mosca zumbona” que durante semanas revoloteó buscando las respuestas que Momiji contestaba con alegría y dándome ánimos para seguir zumbando mientras él sigue caminando, ahora por San Francisco, descubriendo su magia.



5. EL RÍO

“El río” son varios ríos, me cuenta Momiji con palabras sencillas para que pueda imaginar lugares cargados de historias, pero sin duda el principal, al que íbamos a pescar a menudo, es el Duero, uno de los ríos principales de España, nace en las montañas de Soria, donde son casi todos los haikus de pesca, y desemboca en el Atlántico. Otro río que aparece es el Tera, un afluente del Duero, también en Soria.

Estas referencias fueron importantes a la hora de leer cada capítulo. Espero que los ayuden a ustedes también.

HAIKU

junto a la corriente…

anudando el sedal

como hacía mi padre



Cada vez que leo este haiku me invade una nostalgia serena, es un homenaje cargado de admiración y respeto. El armado de los tres versos es un collar de tiempos diferentes que se actualizan en el momento en que el haijin se dispone a pescar. Los puntos suspensivos del primer verso conjugan el rumor del río en movimiento con el silencio que abre las puertas al misterio. Imagino las manos seguras del padre enseñándole a anudar el sedal a su pequeño hijo y las manos temblorosas del hijo adulto que lo recuerda en un silencio que late en el río de su corazón.



HAIBUN

CHOTACABRAS



“como aquella sombra casi transparente que vino y se fue en apenas nada”



El chotacabras es una especie migrante, estival en España. Solo se le ve en verano y luego vuelve al África tropical. Es un ave nocturna que come insectos, parecido al halcón. Vuela muy rápido y es muy difícil de ver, muchas leyendas nos hablan de esta sombra que pasa y se va tan rápido que solo queda imaginar el motivo de su vuelo.

El tema de la sombra me emocionó porque el haijin la ve al atardecer “el tiempo de los recuerdos” que desaparecen en el silencio.



6. EL VIENTO



HAIKU



acampados junto al lago,

“aquella debe ser

la Cruz del Sur…”



Imposible no emocionarme con una escena vivida tantas veces en mi juventud recorriendo los lagos patagónicos: después de horas de caminar en silencio contemplando la inmensidad de un paisaje siempre distinto pero siempre tan bello que lo deja a uno sin palabras. El ritual de armar las carpas, uno designado por noche para el fogón infaltable, otra prepara la sopa con latas repartidas en las mochilas para no sobrecargar las espaldas, el que va a buscar agua al lago y el pícaro que saca un vino escondido en su campera, la cena en silencio y de pronto con el último sorbo de un vino delicioso ponernos a mirar las estrellas década noche, porque mañana viajando más hacia el Sur aparecerán otras… Un haiku que nada dice de estas relaciones que lo componen, que nada explica ni describe y que deja al lector en libertad de sentir según su sensibilidad.

La otra característica que quisiera remarcar es la habilidad del haijin para incluir voces de un diálogo en el que importa lo que se dice y no quién lo dice. El yo del haijin y de los protagonistas permanecen en el anonimato.



HAIBUN



SUSURROS



“Tantos días llevo aquí, con sus noches, esperando el susurro en la brisa, tu llamada…”



La lectura de este haibun es compleja para el que no está habituado a leer muchos términos japoneses usados en la práctica de meditación llamada zazen. Sin embargo provoca resonancias espirituales que cada uno podrá reconocer en otras prácticas religiosas. De este tema no me ocuparé hoy.

La lectura de Susurros me detuvo cada vez que una imagen me arrojaba al espacio imaginario donde el tiempo es una telaraña que se teje sola y con recuerdos. Todo el haibun es un elogio de la lentitud.

Susurros es algo inentendible para la razón que busca causas y efectos medibles y contrastables. Eso lo hace tan inquietante para el que busca respuestas que lo saquen del misterio y de la impermanencia de todos los seres que habitamos el mundo. No somos más que una piedra, una flor o un insecto y eso es un duro golpe narcisista. Quizás por esto, quizás por otros motivos, pero lo relacioné con la cantidad de insectos que deambulan por el haibun: hormigas, escarabajo, libélula, gansos, mariposas y hasta una lagartija muerta que emociona frente a la duda: ¿estará muerta o lo parece? Y una pena inmensa me invade como la que siente el haijin llevando el pequeño cuerpo en la mano para depositarlo en su última morada. La vida y la muerte: nacimiento y muerte. Una pena que se diluye como agua en cada rincón del cuerpo. “Algo viene a mí. Algo difuso y agridulce como una melancolía antigua”.



Como verán es un viaje muy largo para resumir en cuatro o cinco comentarios. Prefiero que este Efectos de lecturas sea un primer tiempo de viaje y seguir comentando después de un tiempo necesario de lecturas personales que seguro los enriquecerá como a mí.

Me resulta increíble cómo la lectura de todos los haibun se detiene sola en cada imagen. En cada frase algunas de las evocaciones y sensaciones son conocidas, la mayoría desconocidas para los que recién se inician y para los que ya llevan tiempo recorriendo el camino del haiku

Por momentos un nudo en el estómago, en las tripas, en el haragei dirían los japoneses, me anticipa la angustia de no saber quién soy. ¿La que lee la experiencia de Momiji? ¿O la que es leída por él? Angustia que se calma buscando refugio en cosas chiquitas y bellas como insectos y pájaros y flores y sombras…

A veces para salir de ese no saber que me interpelaba, decidía ir más ligero y sobrevolar la magia de los insectos cantores y sus leyendas que tan bien conocen los niños antes de olvidarlas al entrar al colegio.



Estreno con el comentario de Recogido en el agua una lectura sutil y delicada como las flores que miramos sin ver. ¡Cuántas veces he andado por caminos a ciegas, perdida en mis pensamientos hasta que un haiku me golpeó el hombro y me susurró algo que me despertó!

A medida que avanzaba en la lectura de cada capítulo-viaje-camino me daba cuenta de que el tema no es saber qué dicen los haikus sino darme cuenta de por dónde ando… Cada uno debe descubrirlo, no hay recetas ni programas de autoayuda.

En un momento de vacilación me animé a mostrarle a Momiji mis miserias y él me dijo algo que quiero compartir con ustedes: “Creo que precisamente el tema es dejarse llevar, dejarse arrastrar por esa corriente, ser poseído de alguna manera por ese camino“. Y yo me pregunté si habría otra forma de autenticidad.




7. LA MONTAÑA


Aquí termina nuestro corto viaje y sin embargo tan intenso que volvemos a casa transformados como si hubiéramos recorrido un mundo hecho con el material de los sueños como cuenta Lafcadio Hearn en su libro Sombras. Creo no equivocarme si digo que Momiji está bebiendo de las aguas del profundo manantial que nutren los asombros que regala la naturaleza a los que se detienen a contemplarlos.



HAIKU



de nuevo el sirimiri,

una niña baila

al paso de las tudancas



Tudancas, vacas autóctonas de la zona occidental de Cantabria y que actualmente se extiende por todo el territorio de esta Comunidad, especialmente en zonas de montaña del interior. (Aclaración debajo del haiku)

¿Qué es el sirimiri, Momiji? Una palabra muy usada en el Norte, es una lluvia continua de gotas muy pequeñas. Ah, nosotros la llamamos llovizna. Me gusta el sonido que repica como gotitas tan alegres como la niña que baila mientras pasan las vacas. Me produjo alegría y al volver a leerlo la imagen de unas gotas de llovizna tan danzarinas como la niña, el ritmo y la armonía, me evocaron el mundo tal como lo veíamos en la infancia: la vida no estaba separada en categorías, los niños no saben de animales salvajes y de sirimiris que mojan suavemente. No sienten el temor inducido por los adultos hacia los seres que juegan y danzan juntos.



HAIBUN



LUNA EN LA MONTAÑA



“Sobre una piedra brilla a la luz de la luna el rastro de un limaco. (…) Un oscuro limaco como la noche pura que no miró la luna, que ni siquiera se dio cuenta de que yo estaba allí”.

Nunca he visto un limaco pero lo imagino como un caracol que no tiene casa propia pero sí tiene dos antenas para orientarse en los caminos. Momiji sonríe al contarle que me enamoré del sirimiri y de los limacos. Me cuenta que son palabras muy comunes en el habla cotidiana del Norte montañoso.

Luna en la montaña es un coro de insectos cantores, como los llama Hearn, aparecen y desaparecen entre luces y sombras de un día tras día de la vida en el campo.

Un detalle sutil me emocionó hasta las lágrimas silenciosas que derramo cuando algo me toca muy profundo y ese pequeño gran detalle es la importancia omnipresente en todo el libro de las aves y el volar…

Nada más para agregar salvo que espero que disfruten de la lectura de un libro que recoge pequeños tesoros en el agua que fluye y jamás se detiene.

¡GRACIAS MOMIJI!


Alicia Céspedes








23 abril 2018

El humo de las ofrendas. Haiku.




Félix Arce, Manuel Díez, Mercedes Pérez y Elías Rovira.
 Selección de Vicente Haya.
 Prólogo de Frutos Soriano.
Portada: Susana Benet
Ilustraciones: Félix Arce

"Hace tres décadas casi nadie en España sabía lo que era un haiku. Han sido muchos y muchas los que desde entonces han trabajado para que hoy podamos tener entre las manos este espléndido libro. Una obra donde el haiku se destila hasta conseguir una pureza poco habitual, todavía, en lengua castellana. En sus cuatro capítulos (Aire, Agua, Tierra y Fuego) asistimos a la fiesta del aquí y el ahora, del despojamiento del yo"


http://www.unoeditorial.com/portfolio/el-humo-de-las-ofrendas/


Muy agradecido a la gente de UNO Editorial.

















19 mayo 2017

14 diciembre 2015

"Cien haikus por la paz"





CIEN HAIKUS POR LA PAZ un libro de haiku editado en Francia por Editorial L`iroli y el Conseil départemental de la Somme et Mission centenaire.

El motivo es la conmemoración (a cien años de distancia)  de la Primera Guerra Mundial. En el actual Departamento de Somme, en la región de Picardía, en aquella confrontación combatieron (y presumiblemente murieron) soldados de los cinco continentes.

Los cien haikus provienen de autores de 27 paises y fueron seleccionados entre 1200 haikus enviados para colaborar con este proyecto.



Los haikus aparecen en la lengua en la que fueron escritos, francés, español, alemán e ingles. Entre los haijines que escriben en español encontramos a Susana Benet, Israel L. Balan, Julia Guzmán, Félix Arce, Sandra Pérez, Mercedes Pérez, Rafael Castillo Morales, Isabel Asúnsolo, Abrahan Reina Calvo, Cukiko...



http://prod.editions-liroli.net/pod-livre/cent-haikus-pour-la-paix/






27 marzo 2015

De nuevo el Vuelo del Samandar


¡Qué sorpresón! Me llega de Cuba mi premio por el concurso el Vuelo del Samandar. Un furoshiki desde el ministerio de asuntos exteriores japonés, postales budistas de Casa Asia, una talla del grupo de aristas y artesanos Yadegar... y mis libritos editados con todo el cariño de esta maravillosa gente de Cuba. ¡ Gracias !

El sirimiri incesante parece mucho más luminoso esta mañana.






17 noviembre 2014

"Jours d'école. Collectif de haiküs"



Esta mañana el cartero me ha traído un regalito de la France. Merci mes amis :) Bueno, en realidad son 154 páginas de regalito que da gusto leer. Y un CD que es un verdadero placer escuchar. Es extraño, y divertido, oír tus propios haiku recitados con acento francés. El CD es como un mantra en el que los haiku desfilan, aún sin comprenderlos del todo (la inmensa mayoría son franceses, de Picardie y Quebec), como una corriente sosegada y sinuosa. También hay ilustraciones, sencillas, hermosas. Y al final unos apuntes sobre talleres pedagógicos en torno al haiku.

Está editado por la Asociación Francófona de Haiku y Renée Clairon


En esta web más info:
http://www.editions-liroli.net/index.htm

¿Volvemos al cole por una ratito?  :)