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さて、どちらへ行かう風がふく

bien... ¿a dónde ir...?
...el viento
sopla...


02 agosto 2020

wanderlust

 







Creo que pocas cosas me parecen tan elegantes como alguien caminando con una mochila.

Esta mañana, a pesar del sirimiri, algún peregrino recorría la playa. “Para aquellos que pasan la vida a lomos de un caballo o en un barco, la vida es viaje”. O algo así decía Bashô.

Yo de niño construía barcos de madera a escala. Y leía novelas de piratas. Me encantaban los barcos. A lo mejor intuía lo que decía Bashô. No sé.

Ahora vivo tierra adentro y trabajo en algo tan rutinario como la arena. No lo había imaginado así la verdad.

Ahora, cuando vuelvo aquí, miro barcos con los prismáticos, a veces, y consulto el Vessel Finder. Puedo pasar horas mirando el mar o el infinito. Esperando que algún barco pase lejos, o sin más, esperando.

Siempre queda, siempre queda. 


“Después de todo, mi camino no es más que el camino de seguir mi estupidez hasta el final". Este es Santôka. Desde que leí su Sendas de Oku, hace ya muchos años, yo anhelaba ser Bashô, pero en realidad, sin saber, me parecía mucho más a Santôka. 

Algo intuía, supongo, cuando anduve por Mitori Kannon-do y por Yunohira aquel año hermoso de vagabundeo por Japón. 


“Mojado por el rocío
Voy en la dirección que quiero”



En esto no me parezco. En esto no... 


Me tomo una cervecilla en casa mientras espero. Chauvito, el playmobil de la serie prehistoria que un amigo me regaló, me mira. Como solo él sabe mirar. Al infinito. Elegantemente. 
Wanderlust. Seguro. Los hijos de la Edad de los renos nos parecemos todos. Esperamos. Siempre. A veces sin saber qué. 

Extraño, es extraño todo esto. Pensar incesantemente en lo que es y sobre todo en lo que no es. En lo que nunca ha dejado de ser. Sin encontrar mi lugar. Siguiendo mi estupidez. Calado hasta los huesos y con ganas de quitarme el chubasquero.



vuelve a llover 
la gata tricolor persigue algo 
al borde la playa







30 julio 2020

unas gotas solo

 





En la encrucijada. ¿Escogeré la luz? ¿La sombra? Nunca lo sabré, hasta no llegar al umbral.

Tan fácil sería… con Chame, disolviéndome en la Edad de los renos.

Y sin embargo las flores acaban transparentando el infierno que hay debajo.



Siesta bajo los sicomoros

Detrás el cielo que no sé cuándo cambió de color



En la playa las nubes no sé si van o vienen. Calor. Parece que llueve tan lejos que no puedo imaginarlo.

Una comunión con la gente que va más allá de las palabras y la especie. De los espejismos. Caracoles, hormigas, charranes, erizos. Ellos están aquí, en mi hogar. Justo en el atrio de mi cueva.



Es como si empezara a llover pero no.

Unas gotas solo, apenas agua, apenas aire.




29 julio 2020

俳句 azucenas marinas

 







No sabía si apuntarlo en Ritos y ceremonias o en Descubrimientos y revelaciones. Las dos cosas supongo. Hubo un tiempo que venir aquí era un rito. Mirar con los prismáticos los barcos una revelación.

El Fulmar Baltic, tank ship.
Repasando el horizonte buscando al Guk, tipo desconocido. Vessel Finder dixit. No veo… hay algo de calima...

Se está bien aquí. Shinjimei. Ima dake.

 



junto al sendero, 
recojo un manojo de azucenas 
que alguien cortó 





25 julio 2020

Buscando senderos


 



Buscando senderos al caer la tarde. A un lado su reflejo en el agua dejada por la marea. Al otro la montaña atravesada por el canto de los grillos y las criaturas invisibles de la noche.
 La luna creciente, un cometa por aparecer.

Colores que se escapan a toda mirada que no sea sincera.



16 julio 2020

Presentación libro "Senderos"

En la presentación, a cargo de la AGHA, del libro "Senderos" en el Museo de la Cuchillería de Albacete, Frutos Soriano montó una nueva teatralización sobre Bashô, como ya hiciera hace dos años en la entrega de premios del primer certamen del concurso.





Por todos los kami! Jamás jamás imaginé que iba a convertirme en personaje de una obra teatral. Y como partener de Bashô nada menos!

Magia del haiku. Magia de la buena gente de la AGHA 

Mágicos Frutos Soriano Fernández y José Zafrilla. Y Eduardo Moreno Alarcóno Moreno, cómo no, alter ego de uno que pasó por allí y os quiere.