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さて、どちらへ行かう風がふく

bien... ¿a dónde ir...?
...el viento
sopla...


14 noviembre 2013

俳句 despistado...





qué despistado...
papá se deja sin cortar
la seta más grande



Qué despistado... por un momento creí que era entonces. Lo creí de veras. Por un momento en que no sé qué pensaba, tal vez en nada, creí que caminaba sobre la suave hierba.

Vocación de despistado es mi vocación verdadera. Extraviarme, aunque sea solo por un momento, en el eco lejano de tu voz y de tu risa. Dejarme llevar por la suavidad silvestre de aquellos días en que el mundo entero nos aguardaba con calma ofreciendo solo sol, viento, nubes... y la seta más grande y hermosa. Cada día.

Qué despistado. Dejé sin cortar el hilo rojo más brillante, el que me unía a entonces. Un tirón, solo un tirón del hilo, y volveré a tu presencia.

Otanjôbiomedetô otôsan








12 noviembre 2013

俳句 omikuji





lluvia de invierno...
sin atar del todo
uno de los omikuji




Kôfuku-ji, Nagasaki, 26-12-2010




*Omikuji son las tiras de papel que contienen escrita de manera aleatoria la fortuna y que se distribuyen en los santuarios sintoístas y templos budistas en Japón.
Cuando la predicción es de mala suerte, es costumbre doblar el papel y atarlo en un árbol ubicado en el templo. La naturaleza todo lo acoge y en ella todo aguarda su renovación.



06 noviembre 2013

Presentación de "Puente de piedra"




¡Por fin, lo hemos conseguido! Ya se ha publicado el libro "PUENTE DE PIEDRA. Haiku en Ehime (Japón) y Aragón (España)".

Publicar este libro bilingüe, español-japonés, ha supuesto un verdadero reto, especialmente en cuanto a la traducción de los haikus, nada menos que 245. En él participan 13 autores japoneses, con una dilatada trayectoria en el haiku, y nueve aragoneses. Como curiosidad decirte que la edad media de los autores japoneses es de 76 años; seis de ellos tienen más de 80 años; ocho son mujeres y cinco hombres.
Con prólogo de Fernando Rodríguez-Izquierdo.

PUENTE DE PIEDRA se va a presentar y distribuir simultáneamente en España y Japón. El pvp del libro en librerías es de 14 €. Nosotros lo venderemos en persona a 12 €.
Si necesitas que te lo enviemos por correo (a 13 € por los ya ajustadísimos para nosotros gastos de envío ) puedes pedirlo AQUÍ
Para envíos fuera de España se tendrán que añadir a los 12 € los gastos de envío correspondientes según el país de destino. Puedes consultarlo AQUÍ

También decirte que PUENTE DE PIEDRA es un libro solidario, ya que desde que surgió la idea, pocos meses después del terremoto y posterior tsunami en Japón, decidimos que los posibles beneficios del mismo fueran destinados a las víctimas de esta catástrofe.


Gracias











04 noviembre 2013

31 octubre 2013

俳句 apenas un brillo





apenas un brillo que se abre
sobre el maizal
la luz del alba



 desde el tren, en algún lugar entre Santander y Madrid, 9-10-2013



25 octubre 2013

24 octubre 2013

Desde Japón...

Me acaba de llegar, y ni sabía que me habían enviado nada. Desde el Yomiuri Shinbun en Tokyo. Rapidez y eficiencia japonesa...









23 octubre 2013

"Sin otra luz". Crítica literaria de José Antonio Olmedo López-Amor

"Sin otra luz", un poemario de haikus dirigido por Vicente Haya

Por José Antonio Olmedo López-Amor

La editorial LapizCero publica el que para muchos es considerado el mejor libro de haiku escrito por occidentales, "Sin otra luz", un poemario elaborado por los españoles: Félix Arce, Manuel Díez y Mercedes Pérez bajo el magisterio del maestro Vicente Haya.

Auspiciado por Ciñe (Círculo independiente Ñ de escritores) la editorial LápizCero ediciones apuesta fuerte por una tríada de escritores españoles que desde hace tiempo están más que comprometidos con el haiku. Se trata de Félix Arce Araiz, Manuel Díez Orzas y Mercedes Pérez Pérez, un grupo de haijines bien conocedores de lo que el haiku representa no sólo para el que lo lee, sino también para aquel que intenta escribirlo. Debo confesar que al leer el título del poemario quedé asombrado por lo poético, ya no del título solo, sino del sugerente diseño de la cubierta, obra de Xavier de Tusalle, sin embargo al leer el primer haiku y comprobar que el título provenía de su primer verso me inquieté por completo. El triunvirato de autores de Sin otra luz profesa la preceptiva del maestro Haya, lo cual obliga al haijin a desaparecer de su haiku, concepto que además el propio Haya menciona en el prólogo del libro, y es en el mismo prólogo donde Vicente se pronuncia frente a lo arriesgado del título, ya que contiene apreciación personal, pero sin embargo lo considera acertado ya que "el verdadero haijin es aquel que no se deja censurar por las normas", algo en lo que los más puristas puede que no estén de acuerdo y que sin duda es arriesgado. Y siguiendo con lo singular del título, resulta que en mi cuaderno de notas tengo el dato de que en el año 2011, un año antes de la publicación de este poemario, el poeta norteamericano Juan Noyes, afincado en España, publica el poemario Sin otra luz y guía que fue merecedor del premio de poesía Pedro García Cabrera 2011, seguramente una casualidad anecdótica como las muchas que suelen ocurrir.

No es la primera vez que estos tres autores comparten autoría en un libro de haiku en castellano, en el año 2011 publicaron El Camino del Viento (QVE ediciones) junto a José Luis Vicent y Giovanni C. Jara, un libro muy recomendable.

Pero abordemos el poemario en cuestión, Sin otra luz. Hay que decir que los poemas se presentan sin títulos ni numeración, sin mayúscula al principio de cada verso ni punto al final, sin distinción de autorías, sin dedicatorias, sin citas, es decir, lo más desnudos posible e imbricados entre sí, una concepción que sin duda lo dota de continuidad y hermanamiento, tan sólo se entrometen en el discurso poético cuatro ilustraciones que hacen la función separadora de -posiblemente- cuatro bloques diferenciados por connotaciones estacionales. Esa supresión de lo prescindible, de la pretensión, de acercamiento al continuum de la pureza hallada en la Naturaleza es marca de la casa de Vicente Haya, que a su vez es legado de los grandes maestros orientales, una desnudez palpable a lo largo de 203 haikus que proyectan sus imágenes a razón de tres por página.

Uno de los muchos aciertos de la edición de Sin otra luz es el coeficiente de participación de los autores que aparece en las últimas páginas a modo de índice, algo que permite al lector identificar en todo momento qué haiku pertenece a cada autor. Así podemos adjudicar a Félix Arce (Momiji) en la página 23-1 el siguiente haiku: "niños jugando, / el viento agita el ala/de un pájaro muerto" sabor de wabi-sabi, espíritu de shasei, un haiku de género cruel que no deja indiferente.

Manuel Díez, que fue ganador del IV certamen internacional de haiku Facultad de Derecho de Albacete con su trabajo Reflejos de agua, en la página 24-1 nos regala un haiku que algunos podrían interpretar como zappai, no hay suceso aparentemente pero los versos son de lo más pictórico, posee haimi y aware : "cielo blanquecino.../de las ramas cuelgan/ciruelas pasas". Esa contemplación que nos subyuga puede empujarnos a verter la fascinación de nuestra mirada a veces de forma convulsa, como acto reflejo, sin pensar siquiera en lo que estamos haciendo, por eso a veces decidimos prescindir del suceso, porque un sólo impacto visual expresado con texturas es suficiente -como en este caso- para dejarse llevar por la escritura e intentar inmortalizar el momento alcanzando la categoría de haiku.

Mercedes Pérez (Kotori) que entre otros premios ha sido ganadora del 1º y 3º premio del IV Certamen Internacional de haiku No-Michi 2011 nos ofrece por su parte en la página 18-1 el siguiente haiku: "revuelo de pájaros.../el sonido de la nieve/derritiéndose". La autora potencia en este caso lo sensitivo del momento, podemos escuchar el aleteo de los pájaros contrastado con el leve sonido de la nieve derritiéndose, un recurso muy empleado para subrayar la capacidad telúrica de esta forma poética, el lector imagina esa onomatopeya y cierra el poema cumpliendo una de las reglas fundamentales, no contarlo todo en el haiku.

La variedad de haikus que contiene el libro es espléndida, desde haikus con Kigo (palabra estacional) a haikus sin Kigo (Mu-Kigo), haikus con onomatopeya, con texturas palpables (haimi), jisei, centrando su importancia en lo sagrado y haciendo uso de un Nai-Inritsu envidiable.

"Carcomidas/las hojas malva/atravesadas por la luz" en este haiku de Félix Arce ubicado en la página 57-3 somos partícipes de una belleza arrebatadora, lo bello no se explica, se evidencia, nuestra mirada, a contraluz del cielo, encuentra unas hojas malva que previamente han sido horadadas por gusanos y a través de esos orificios la luz del Sol entra como rayo luminoso, sin duda, Félix consigue sintetizar en sus tres versos toda una variedad de rasgos y detalles, descritos o sugeridos, que impregnan al conjunto de un aware muy sugerente. No por nada Félix es el actual ganador del certamen internacional de haiku El Vuelo del Samandar de Cuba, y además es buen conocedor de la lengua y cultura japonesa, dato muy importante si tenemos en cuenta que de esos ingredientes proviene el haiku.

Otro ejemplo del buen hacer de Manuel Díez es el haiku ubicado en la página 78-2: "hace viento.../el muro rezuma/la lluvia de anoche". La panspermia, el caos, la reconfiguración de las pequeñas cosas por la causalidad de una ¿casualidad? Un ejemplo gráfico del variado número de sílabas que se utiliza en todo el libro en general. Siguiendo las instrucciones de Haya un haiku puede serlo si sus sílabas se encuentran entre 7 y 24 siendo 19 el número más recomendable, y es importante saber que la creencia en occidente de que un haiku debe tener 5/7/5 sílabas de manera radical es falsa y que el abuso de la misma conduce a una cacofonía rítmica muy denostada entre los japoneses por lo que es importante alternar los metros, busca el metro roto (hachó) en busca de una armonía sonora, condición heterométrica que en este libro se consigue completamente.

Mercedes Pérez en la página 58-3 nos ofrece este haiku: "un haz de luz; /la espiral de mosquitos/vuelve a formarse". En esta ocasión se cumple el 5/7/5 de la mayoría occidental y un hecho tan cotidiano del que seríamos testigos en cualquier día de verano es representado aquí con una simpleza y claridad tan visual como inquietante. Mercedes es la autora que contribuye con más haikus al libro, aunque después de leer el conjunto poco importa eso ya que la cohesión y armonía entre los tres autores son tan evidentes como constantes.

Hay más de un denominador común que comparten estos autores, como por ejemplo su habitual presencia en una de las publicaciones más emblemáticas del mundo del haiku en español, la gaceta Hojas en la acera que coordina el valenciano Enrique Linares. Una revista que comenzó de forma digital pero que actualmente se distribuye también de forma impresa y sirve tanto de difusión de la cultura y arte japoneses como de sugestivo análisis de sus formas a través de artículos y ensayos.

Además Félix, Manuel y Mercedes fundaron recientemente una escuela virtual para todos aquellos que quieran iniciarse en el haiku llamada Makoto una iniciativa que fue idea de Vicente Haya, maestro y ejemplo de estos tres escritores que poco a poco van consagrando su vida a esta forma de vivir compartiendo su percepción del mundo en un camino iniciático que conduce a la comunión del ser humano con la Naturaleza al mismo tiempo que supone irse desprendiendo del yo.

En definitiva Sin otra luz es -como dice Vicente Haya en el prólogo- un libro de estudio que se diferencia de las antologías castellanas al uso tanto por su consciente y arriesgado planteamiento como por su ejercicio de aniquilación del yo, no sólo en la construcción de los poemas, sino en la estructura y edición del libro. No hay firmas, biografías, títulos, ni siquiera una pequeña fotografía de los autores. Por tanto es justo reconocer la labor de abnegación invertida y recomendar encarecidamente su lectura, una lectura que debe ser pausada y paladeada como los buenos vinos para saber apreciar el haimi de cada composición y degustar los diferentes matices que esconden estos versos. Como diría el gran Blyth, Sin otra luz es un compendio de meras nadas inolvidablemente significativas.




18 octubre 2013

俳句 caballos








tras la lluvia
ella me habla de caballos
mientras nos columpiamos




Tirando del hilo... ni siquiera recuerdo mis años entonces y ni sé por qué aquella tarde después del cole estaba con ella allí, en columpios paralelos, solos en un patio desierto, mojado tras la lluvia. Ni siquiera logro recordar quién era yo entonces, y ni sé por qué pero sí, a ella sí la recuerdo bien. Ella, la chica triste y un poco extraña que dibujaba caballos en clase. Es curioso pero casi la única imagen que recuerdo de ella es la de aquella tarde. El cadencioso chirrido de los columpios que iban y venían lánguidamente junto a su voz... sin prisa, sin nada más que hacer que dejarse llevar por aquel dulce vaivén que apenas rozaba el suelo, o el cielo.....

Vino a recogerla un coche lleno de gente. Un coche viejo y llamativo. Un rápido "tengo que irme" y quizá alguna palabra más que no recuerdo. Y es curioso pero ahí se corta mi recuerdo. Como un caballo medio salvaje que dejase de caminar de pronto, asustado ante algo que no puede imaginar siquiera. Sin saber por qué.


Muchos años después, muchos y diferentes, vi por la calle a S. una noche por casualidad, en una zona de bares. Nos cruzamos en la acera, solo un instante, como dos niños que se cruzan mientras se columpian.... Me costó reconocerla... me costó mucho reconocerla...

Alguien, alguna vez, había comentado algo sobre ella... sobre su vida, su mala y desgraciada vida. "De tal palo tal astilla" decían, comentaban, sabían...  Yo no sabía o no quise saber, hasta esa noche...
Su ropa ajustada y llamativa resaltaba su delgadez casi esquelética. Su mirada perdida apenas era nada en su cara tan maquillada como demacrada. Mil años de atroz vaivén chirriaron en silencio cuando pasó junto a mí sin verme y desapareció calle abajo mientras yo miraba, vuelta la cabeza, detenido en seco por algo salvaje y terrorífico.

No sé por qué entonces recordé aquel coche y aquella gente. Y aquella tarde... Pensé también en la a veces paradójica crueldad del destino, capaz de convertir la inocente ilusión en unos caballos soñados por una niña en el espeluznante "caballo" que pisotearía su juventud y destruiría su futuro.



Tirando del hilo... no sé por qué, no sé...  por qué al final de ese hilo estás tú, chica cándida y misteriosa, que dibujas caballos y te balanceas dulcemente junto a mí, un poco triste, un poco extraño, en esta lánguida tarde seducida por la lluvia.