·

さて、どちらへ行かう風がふく

bien... ¿a dónde ir...?
...el viento
sopla...


28 marzo 2014

Puente de Piedra en la Biblioteca Pública de Nagasaki








"I donated a book to Nagasaki city library today. It is Haiku-poem book printed in Spain, poems written by Japanese and Spanish. I helped Felix to translate them. you can see my name in the cover.
スペインで発行された、愛媛とアラゴン(スペイン)の俳句集「石の橋」を今日図書館に寄贈。私が翻訳のお手伝い(翻訳はできません!)をしています。図書 館に寄贈~長崎市立図書館に置いていただけるようです。貸し出し可能になったら、ぜひ借りてご覧くださぁい!!(宣伝しないと、しても?誰も借りてくれな い??)"
 
 Puente de Piedra en la Biblioteca Pública de Nagasaki
Dômo arigatô Yoko-sensei 
 
 
 
 

24 marzo 2014

bajo la nieve, hierbas de verano



…Desde allí se ve al Kitakami, gran río que viene del sur; el río Koromo, tras de ceñir al castillo de Izumi, se le une bajo el palacio Takadate; las ruinas del castillo de Yasuhira, con el paso de Koromo, que está más adelante, guardan la entrada del sur y constituyen una defensa contra toda invasión. Aquí se encerraron los fieles elegidos. De sus hazañas nada queda sino estas yerbas. Recuerdo el antiguo poema:




Las patrias se derrumban,
ríos y montañas permanecen;
sobre las ruinas del castillo
verdea la hierba, es primavera.

Me siento sobre mi sombrero y lloro, sin darme cuenta del paso del tiempo:

Hierba de estío:
combates de los héroes,
menos que un sueño.



Confieso que había imaginado este lugar diferente. Este lugar. El lugar en el que Matsuo Bashô lloró. 

No sé por qué pero a pesar de que claramente Bashô habla de ascender la montaña para contemplar todo esto yo siempre imaginé las hierbas de verano meciéndose suavemente en una llanura. Quizá porque los campos de batalla son así en nuestra imaginación siempre. Llanos como la palma de una mano que no sujeta nada.

Camino de Hiraizumi el maestro Bashô se detuvo aquí para rememorar, tal vez soñar, gestas y hechos históricos de los antiguos héroes. Y los poemas en los que otros ya los contaron. Yo, como él, también me detengo aquí camino de Hiraizumi. Ahora es él el rememorado por mí, hoy, mañana de marzo siglos después, bajo esta nieve que cae lánguidamente sobre los ríos y las montañas.

No deja de ser extraño estar aquí, con las hierbas de verano, mientras cae la nieve.


El maestro Takano sonríe mientras le fotografío frente a la capilla. Fujiwara-san casi se descalabra ascendiendo las escaleras cubiertas de nieve talladas en la pendiente. Ella y yo jugamos a lanzarnos bolas de nieve como niños que ajenos a los héroes y las patrias corretean sobre un mundo blanco y nuevo. 

Qué extraño es esto sí… 




  



 El esplendor de tres generaciones de Fujiwara duró el sueño de una noche…



Sueños, llantos, risas, la blancura de la nieve y de las canas de los viejos samurai. 
Takano-sensei y yo posamos frente al monumento que conmemora el famoso haiku de Bashô. Él como sorprendido, con las llaves del coche en la mano, yo encogido, siempre tan friolero, con la sonrisa de quien aún intenta asumir dónde está y por qué. Los copos de nieve, con la ligereza y la suavidad de mil años y un sueño, vienen a posarse sobre nosotros, las piedras y las palabras. 

Ahora todo es blancura, solo blancura.








Hierba de estío:
combates de los héroes,
menos que un sueño.

  Sora (discípulo de Bashô) escribe otro poema:


Flores de deutzia,
¡Ah, canas del héroe
Kanefusa!


Y otro que pasó por allí mucho tiempo después:

cielo de nieve…
las huellas de alguien
que subió y bajó la montaña







Monte Takadachi, Iwate, Japón, 11-03-2014 










17 marzo 2014

Ryôanji. El Templo del Dragón Tranquilo


El templo zen de Ryôanji en Kyoto, patrimonio de la humanidad, es famoso entre otras cosas por su jardín seco. Quince rocas distribuidas en tres grupos flotando sobre una superficie blanca de gravilla rastrillada primorosamente.

Cuentan que es imposible ver las quince rocas al mismo tiempo. Siempre al menos una queda oculta tras otra. Se ha especulado muy mucho sobre el significado de esto. Y de aquello.
Yo no sé... Transmite paz. Eso lo puedo asegurar. La blancura de las hondas de gravilla remansándose entre las rocas ribeteadas de musgo... la nada que parece flotar sobre las propias rocas que flotan... no sé...

Dicen también que lo mejor es ir bien temprano para que no haya gente. Uf... Yo lo intentaría pero pero... De todas formas aunque sé que el Templo del Dragón Tranquilo (es lo que significa Ryôanji) no fue diseñado pensando en hordas de turistas también intuyo de alguna manera que todo eso no importa, que quien quiera que diseñara esta maravilla sospechaba, también de alguna manera, que el vacío reluciente de todas las cosas habita siempre y en todo lugar o circunstancia.







Mirar estas rocas y estos rostros, sabiendo que siempre hay un algo que se nos escapa detrás de cada uno, que no veremos jamás, es acariciar ese dragón tranquilo que está aquí, ahora, contemplándonos en silencio, en el profundo silencio del mundo.









14 marzo 2014

Tsuruya Yoshinobu o el arte hecho azúcar



El lugar se llama Tsuruya Yoshinobu y está en Kyoto. Es una confitería... tradicional... sí, eso. Y algo más. Mucho más. Sería el shinkansen de las confiterías.

Este señor tan amable trabaja ahí mismo, delante de ti, explicándote cómo él se expresa con sus pasteles y dulces que cambian con cada estación del año, al ritmo de la naturaleza. Sus manos se mueven con la soltura y precisión del artista de shodô que traza kanjis con tinta, del alfarero que modela la arcilla, qué dulce esta arcilla...

"Para contemplar el mundo y dejar hablar a tu corazón tú usas palabras en tus haiku, yo uso azúcar"

Una flor de cerezo, una flor de colza. Del rosa al verde. De delicia a delicia.

"Mientras elaboramos flores en nuestros dulces nosotros los japoneses llamamos a la primavera, para que venga pronto".

Quizá nunca haya comido dulce tan dulce, de esta clase de dulzura. Escuchando y mirando. Mientras en silencio mi corazón aguarda la primavera que ya llega.

Gracias Keiko por hacernos descubrir este lugar tan especial.

 
 







12 marzo 2014

Dos almas simples bailando en el centro de Tokyo

Cuando dos almas simples se juntan pasan cosas así. Dos gansines bailoteando en el centro de Tokyo. Más allá de las fachadas de espejo de los rascacielos los "salaryman" recién salidos del trabajo fuman y charlan mientras miran de reojo.

Sobre unos y otros las luces de los neones se encienden iluminando la noche japonesa.
Y aún más allá, unas risas, ay qué risas jajaja, con más luz que todas las luces de Tokyo...






11 marzo 2014

Matsushima... oh Matsushima...


No soy muy de amaneceres lo reconozco, más mochuelo que alondra... pero a veces uno despierta sin más, sin saber por qué, y se encuentra con espectáculos así.
Gracias jet lag gracias.

Ahora entiendo a Bashô perfectamente. Embelesado y sin palabras.
Casi una hora, un segundo, mil años, aquí mirando, sin más...
Veintiocho fotos, veintiocho. Y total, para nada..